domingo, 1 de julio de 2012

Grecia 1 (2009) Por tierra, mar y aire



Ruta del viaje de ida y vuelta a Grecia
En mayo y junio de 2009 hicimos Iratxe y yo un viaje de tres semanas para recorrer parte de Grecia. Habíamos pensado en diferentes formas de visitar el país, pero ir con nuestra furgoneta pesaba más que las otras opciones. Para llegar por tierra hay que dedicar varios días en ir y volver, pero aún así una vez allí nos compensa por la libertad de movimientos que proporciona y que tanto nos gusta. Además no habíamos vuelto ha realizar un viaje largo en furgoneta desde el 2005 cuando visitamos Rumania y es una forma de viajar que nos encanta. Hubo muchas horas de conducción atravesando Francia e Italia siguiendo la vía La Junquera-Marsella-Génova por una costa que discurre por acantilados de vértigo sobre el mar y que se recorre por autovías con continuos túneles y viaductos.


Puerto y ciudad de Bari al sur de Italia. C. Aguilar
Para cruzar el Adriático bajamos toda Italia hasta Bari a coger un ferry hacia Patras. A la vuelta cambiamos la ruta y decidimos quitarnos todos esos kilómetros de Italia embarcando de Igoumenitsa a Venecia en un recorrido de 24 horas. Con tanto ferry al final resultó un viaje “anfibio” con un montón de horas con nuestra furgoneta en la panza de esos gigantes, aunque la mayor parte del tiempo fueron horas de noche. Lo que no esperábamos era acabar el viaje por aire, eso sí, ya sin la compañía de nuestra furgoneta. En el regreso,  a pocos kilómetros de Milán, el vehículo nos dejó tirados en una autopista por un problema con el embrague.  Como era fin de semana y la pieza tardaría en llegar unos días, el seguro nos ofreció pagarnos un vuelo esa misma tarde a Madrid y luego un alquiler de coche para ir a Logroño.


Cargando la furgoneta en el ferry. Foto: C. Aguilar
Todo para evitar mantenernos los tres días de espera que según la póliza tienen que costear cuando estás en el extranjero. A nosotros también nos pareció mucho mejor, incluso acabamos llegando a casa un día antes de lo esperado, como en el famoso adelanto de un día del viaje Willy Fog, el de la vuelta al mundo de Julio Verne. La furgoneta fue “repatriada” una semana más tarde sin mayores problemas, así que sin esperarlo nos salió un viaje por tierra, mar y aire. Pero en lo que a Grecia se refiere, entre una cosa y otra tuvimos poco más de dos semanas para el país, en realidad muy poco tiempo para tanto que ver. Este viaje era más cultural que otra cosa, pero aún así el viajar en furgoneta te pone en contacto directo con la naturaleza y no queríamos desaprovechar algunos paisajes del país mediterráneo por excelencia.



Ruta por el Peloponeso y Grecia continental
Dedicamos una semana al Peloponeso, la península que alberga la mayor parte de los yacimientos de la civilización griega y también unos días a Atenas y al Cabo Sunión disfrutando de más “piedras”. De ahí hicimos un recorrido hacia el noroeste pasando por las ruinas de Delfos junto al parque nacional de Parnassos, visitando los impresionantes monasterios ortodoxos de Meteora y por último la región montañosa de la Zagoría, para acabar en el puerto de Egoumenitsa. En la cordillera balcánica griega, cerca de Albania, estuvimos en una de las gargantas más profundas del mundo según el libro Guinness, la de Vikos. Para acompañar el viaje me llevé una buena referencia para disfrutar y entender la antigua Grecia, “El corazón de Ulises”, bien contado, muy recomendable y de uno de los mejores escritores de viajes de hoy en día, Javier Reverte.


Puerto de Patras, luz, mar y montañas. C. Aguilar
En un viaje por un país tan caluroso siempre hay momentos de sopor en los que nada mejor que el relax de la lectura a la sombra. Y es que este es un país luminoso y muy caluroso. Nada más llegar a Patras en el ferry  ya vimos que la luz que hay es especial y cegadora, desde luego Grecia responde a la imagen de país soleado envuelto de Mediterráneo que tenemos él.  En ese puerto y en el tramo de ferry que hicimos de día, pude hacer algunas observaciones de aves marinas como pardelas cenicientas (Calonectris diomedea) y mediterráneas (Puffinus yelkouan) y pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica). Tuve pocas ocasiones más de ver marinas por los derroteros del recorrido, pero al menos esta ya fue una buena bienvenida a Grecia.

2 comentarios:

  1. Grecia es hermosa y tiene un paisaje hermoso. Y como él mismo dice en su blog, es una luz cegadora que ilumina el cuerpo y el alma. Hasta que tengamos contentos con ese brillo.

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    1. La luz en Grecia es especial, es de un mediterráneo brutal ... solo hay un inconveniente ... que en verano va acompañada de un calor fortísimo que aplana y lo agosta todo, nosotros fuimos del 23 de mayo al 13 de junio con la idea de quedarnos con la luz y tener menos calor, tuvimos suerte y lo conseguimos en parte ya que los últimos días el calor hizo su presencia veraniega habitual, aunque ya era el fin del viaje.

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