sábado, 11 de junio de 2016

Gabón 4 (2015) El Baï Moupia

Entrada de elefante al Baï Moupia. Foto: C. Aguilar
Los Baïs son claros pantanosos ubicados en el interior de los bosques húmedos africanos. Allí acuden los grandes mamíferos de bosque a consumir la vegetación herbácea pero, sobretodo, a tomar sales minerales. Elefantes, búfalos de selva y un buen número de ungulados forestales se acercan de forma rutinaria. También gorilas de llanura. En ese sentido son una oportunidad única para ver muchos de los esquivos animales de selva desde plataformas a distancia. Lamentablemente, cuando estuvimos nosotros en Gabón, ningún espacio protegido tenía habilitada ninguna plataforma o daba permiso o información de cómo visitar un Baï. Durante un tiempo hubo un Baï famoso accesible, el Baï Langoué en el parque nacional Ivindo, que tenía planes de desarrollo ecoturístico que quedaron en nada.


Elefante regresando al bosque tras visitar el Baï. C.A.
Mientras estuvo funcionando su acceso era carísimo, pero al menos era una posibilidad. Ahora ni pagando. A pesar de orientarlo a un turismo de alto poder adquisitivo no lograron hacerlo rentable. Los altos costes de mantenimiento con los sueldos gaboneses, la desidia y demás problemas fueron más fuertes que la oportunidad. Y eso que allí acudían gorilas de llanura que son tan difíciles de ver en Gabón. Gestiones así son las que me hacen ver poco futuro al ecoturismo en Gabón. Por otra parte, ninguna institución gubernamental de medio ambiente, de turismo, ni entidades conservacionistas con presencia en el país nos contestarón a nuestra petición de información sobre Baïs para vistar.


Grupo de búfalos de bosque. Foto: César Mª Aguilar
Al final fue un particular, Jean-louis Albert, el único que nos dio información para visitar un Baï, uno que conocía cerca de Franceville. Jean-louis nos hizo todas las gestiones desinteresadamente para poder visitarlo. Un lujo. En la población de Moupia hay una asociación que ha construido una plataforma elevada donde poder esperar la llegada de búfalos y elefantes a la noche. Es seguro que hay muchos otros Baïs en el país que se están destruyendo por las explotaciones forestales pues apenas se valora su importancia. El día que visitamos el Baï Moupia realizamos antes un largo recorrido a pie por bosques y sabanas hasta la orilla de un río al que acudían bufalos y elefantes a beber.

 

Brote de árbol en interior de un bosque abierto. C.A.
De camino, fue impresionante ver el interior de los bosques gaboneses. A diferencia de lo que podría pensarse, esos bosques tropicales son fáciles de andar ya que tienen sotobosques muy abiertos por la alta densidad de elefantes. La cantidad de huellas y excrementos era tremenda lo que daba un poco de impresión pues es sabido que los elefantes de selva son bastante agresivos. Nuestros guías locales apenas llevaban un machete cada uno. No quiero imaginar que habría pasado de sorprender a alguno de aquellos paquidermos hiracundos. Finalmente hicimos la espera y dormimos en la plataforma del Baï Moupia, una empalizada a unos 10 metros de altura, medio podrida y bastante precaria.


Huella de elefante en el bosque. César Mª Aguilar
Al atardecer acudieron algunos elefantes y durante toda la noche oímos el chapoteo de los ejemplares removiendo el fondo del agua en busca de sales minerales. Esta es una limitación que tienen todos los herbívoros, la dieta fitófaga no incorpora sales así que las tienen que buscar activamente. Al Baï también acudieron búfalos de selva y un varano de bosque (Varanus ornatus). En el entorno también pudimos ver aves como el toco blanquinegro (Tockus fasciatus), el vinago africano (Treron calva), el loro yaco (Psittacus erithacus) o el abejaruco pechiazul (Merops variegatus) entre otras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Tus comentarios a las entradas siempre son bienvenidos, trataré de contestar a todos ellos.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...