miércoles, 22 de diciembre de 2010

Aveiro 3 (Portugal) 2010 La ría y los pescadores de bacalao

Moliceiro de gran tamaño Foto: César Mª Aguilar
Otra cuestión que hace interesante una visita a la zona de Aveiro es la relación de estas poblaciones con el mar. Además del arte de xávega, que ya comenté al principio, hay otros aspectos que me resultaron atractivos. Al ver los “moliceiros” paseando grupos de turistas por los canales de Aveiro, uno puede llegar a pensar que éstos se han mantenido aquí solo para este fin. Nada más lejos de la realidad. Recorriendo el estuario puedes ver diferentes modelos de embarcaciones tradicionales, todas muy coloridas, y relativamente bien conservadas. El tipo que parece estar más en uso en la actualidad, es una embarcación con la proa alta que, ayudada de un motor, les sirve para acceder a los fangales que quedan en la ría tras bajar la marea. Allí recogen todo tipo de bivalvos, en un aprovechamiento similar al que hacen  los limícolas a diario de otros invertebrados que viven enterrados también en el sedimento.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Aveiro 2 (Portugal) 2010 Marismas y flora dunar

Correlimos tridáctilos (Calidris alba). C. Aguilar
A pocos metros del centro de Aveiro, puede llegarse a pie, se encuentran unas antiguas salinas aún en uso. Ahora en invierno deslucen un poco ya que las lagunas de cristalización de la sal están a rebosar de agua con tanta lluvia. Aun así, toda esta zona de salinas, esteros, fangales y canales que extienden a las puertas de Aveiro, se llenan de un buen número aves marinas que invernan en las marismas. Recorriendo la zona pudimos ver grandes bandos de gaviotas, muy numerosas las sombrías (Larus fuscus) y las reidoras (Larus ridibundus), ardeidas como garzas reales (Ardea cinerea) y garcetas (Egretta garzetta), espátulas (Platalea leucorodia) o limícolas como agujas colinegras (Limosa limosa), combatientes (Philomachus puxgans), archibebes (Tringa totanus), cigüeñuelas (Himantopus himantopus), correlimos comunes (Calidris alpina) y tridáctilos (Calidris alba) o vuelvepiedras (Arenaria interpres) entre otras aves. Esta ría y el tramo de costa del Atlántico, están considerados como una de las mejores zonas para ver aves marinas en Portugal, aunque en esta ocasión el plan era otro y solo eché un vistazo por encima a lo que iba saliendo al paso.

Aveiro 1 (Portugal) 2010 Arenales batidos por el Atlántico

Dunas con barrón (Ammophila arenaria) C. Aguilar
Hacía ya casi diez años que, leyendo un par de artículos de la revista Península, había puesto mi atención en este lugar de la costa portuguesa. Aquellos artículos hablaban de una amplia ría separada del mar por enormes arenales donde había permanecido un sistema de pesca llamado xávega. Ante la ausencia de puertos, en ese arte pesquero entraban al mar remando contra las olas, extendían un cerco de redes y luego lo arrastraban desde la propia orilla. Hasta hace unos años lo hacían con bueyes pero ya últimamente, los pocos que quedan, arrastran las redes con tractores.
 
 




martes, 7 de diciembre de 2010

Inscripciones rupestres en el Pico Urbión 2

Cruces e iniciales para marcar límites entre territorios.

Foto 4. César Mª Aguilar
De todas las inscripciones halladas, las cruces son las que mayor uso han debido tener, en el sentido de haber sido remarcadas en más ocasiones y por tanto ser más patentes. No obstante esto varía y así son de destacar, por la profundidad que alcanzan, dos cruces que hay junto a la propia cumbre del Urbión, las del mojón MP-1, (Foto 4) y la del MP-8. En ellas la profundidad de la inscripción puede llegar hasta 5 cm, un trabajo considerable dada la dureza del conglomerado silíceo.
 

Leyenda Foto 4. Cruz con cuatro puntos fuertemente grabada. Cumbre del Urbión (MP-1). En la parte superior derecha, y de abajo hacia arriba, puede leerse 1867


Inscripciones rupestres en el Pico Urbión 1

El texto de las dos entradas con este título pertenece a un artículo que publiqué en Julio de 2006 en “Piedra de Rayo. Revista Riojana de Cultura Popular” en su número 21. He añadido un mapa con la situación de los mojones para ayudar a seguir el texto, pero lo demás está tal y como apareció allí.

Foto 1. César Mª Aguilar
La cumbre del pico de Urbión ha debido suscitar desde tiempos inmemoriales la curiosidad y el asombro que provocan las altas montañas en el hombre. Con sus 2.228 m de altura, hace de límite entre dos comunidades autónomas, La Rioja y Castilla y León, y entre dos cuencas, la del Ebro y la del Duero. En su cumbre, las rocas adoptan formas pintorescas con canales afiladas, torreones desmoronados y arcos de roca, dando un encanto especial al lugar. Bajo uno de esos arcos, en el término municipal de Covaleda (Soria) y a unos 2.100 m, localizaba el pasado mes de abril unas extrañas inscripciones grabadas en roca ¿cómo no dejarse llevar por la imaginación sobre el origen de unos grabados en un sitio como ese?.

Leyenda Foto 1. Vista desde el Urbión de la cabecera del valle del Revinuesa, Laguna Larga y del camino de subida a la cumbre que pasa por el arco natural de roca.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Viaje al país de los Kafires (Libro)



Viaje al país de los Kafires
Juan G. Pallarés
Edaf 1978. Madrid
ISBN 84-7166-594-8
(Biblioteca de La Rioja DP 9189)



A Juan Gabriel Pallarés solo lo conocía de aquellos estupendos reportajes coleccionables que editó por los años 90 en la revista “El Semanal” llamados Hábitat en los que nos mostraba a modo de guía un buen número de espacios naturales de la Península Ibérica con todo tipo de detalles. Aquellos reportajes con buenas fotos y atractivas ilustraciones llamaban mi atención y me hacían soñar con viajes a todos esos sitios de la “España Salvaje” que describía. Luego de recortar algunos de forma esporádica, encontré que fueron publicados de forma conjunta en un par de libros y ya me hice con ellos y aún los mantengo bastante manoseados por el uso. Así que he de agradecerle poner en mi interés sitios como la Sierra de San Pedro entre Cáceres y Badajoz, las fraguas del río Eume en La Coruña o los valles de Ansó y Hecho en el Pirineo aragonés. Lo que no sabía hasta hace un tiempo era el libro tan estupendo que escribió de un viaje en furgoneta hasta Afganistán realizado en 1976. En mi opinión, escribir un buen libro de viajes no están sencillo como pueda parecer en un principio. Se escriben muchos pero hay que saber contar, seleccionar y cribar lo relevante y darle en enfoque que pueda interesar al que lo lee. Este libro creo que da con ello.
 



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