viernes, 11 de julio de 2014

Por las Conchas de Haro en kayak 2

Estratos curvados con la forma de conchas. C.A.
El lugar estrella del recorrido por el Ebro en La Rioja Alta eran las Conchas de Haro, unos escarpes rocosos por los que se abre paso el río. Muchas veces los he visto desde la orilla y siempre pensé que cruzarlos por el agua tenía que ser algo especial. Su forma es realmente singular. Los estratos calizos de las Conchas de Haro están completamente verticales y con su forma realizan una curvatura tal que le han dado su nombre popular. En el transcurso del río Ebro este lugar es singular, es algo así como una puerta de entrada a La Rioja según llegas de la llanada alavesa. Su posición estratégica no pasó desapercibida a ninguno de los pueblos que, desde antiguo, han transitado por el valle del Ebro.


Paso por las Conchas de Haro. Foto: C. Aguilar
En la parte alta de todo el cinturón calizo de la sierra de Obarenes hay pequeños restos de fortificaciones que pocos visitan. Eso queda muy lejos de la mirada del río, pero no un yacimiento que hay en la misma base de las Conchas. Se trata del yacimiento denominado Castro de Buradón. Su existencia se conocía por documentación escrita pero no fue excavado hasta la década de los años noventa. Fue a consecuencia de la mejora de la carretera N-232 cuando se construyó el túnel que ahora atraviesa las Conchas . Antes la carretera bordeaba las rocas, un vial que quedó aislado y sin un acceso facil. Tenía ganas de ver ese yacimiento pues desde la carretera no es sencillo llegar.


Escaleras en la roca bajo el castro. César Mª Aguilar
Desde el agua localizamos el sitio del castro por una especie de embarcadero de roca que hay a sus pies. Aprovechando los estratos de la roca natural vimos algo así como unos escalones tallados. A unos 100 metros más arriba estaba el recinto vallado. Estos embarcaderos de piedra los he visto en más lugares del Ebro junto a edificaciones tipo molinos y son realmente sugerentes. Ahora están abandonados entre los sauces y las zarzas, y parecen poca cosa, pero es cuestión de imaginar la actividad que debieron tener en su época. El Ebro está lleno de historias de las que apenas quedan restos que las traigan al recuerdo.



Yacimiento del Castro de Buradón. César Mª Aguilar
En el yacimiento del Castro de Buradón está vallado y no se puede acceder a él, así que vimos poco desde fuera. Como sucede cuando no están interpretados, son poco más que un montón de piedras y vegetación espontánea cubriéndolo todo. Pero afortunadamente sabemos lo que fue por el estudio que hicieron en los años noventa.  En ese lugar se ha documentado una ocupación humana continua desde el final de la Edad del Bronce hasta avanzada la Edad Media. Lo más aparente físicamente es siempre lo último, así que los restos más visibles son los de una ermita y una necrópolis medieval.


 

Puente medieval del Briñas. Foto: César Mª Aguilar
Tras una visita al yacimiento continuamos nuestro recorrido por el río Ebro hasta Briñas. Antes de llegar a la población pasamos bajo un precioso puente medieval. Últimamente luce expléndido con la restauración que le ha limpiado la cara. La localidad de Briñas, a pie del río, tiene también unas vistas espectaculares desde el agua. La lástima es la degradación de todo este entorno natural desde que autorizaron la minicentral aguas abajo de la población de Briñas. El recrecimiento del río causó la seca de muchos de los árboles de ribera que había y, aunque los sotos se regeneran rápidamente, aún puede verse por allí todo el rastro de árboles secos por la inundación.

2 comentarios:

  1. Bonita entrada. Un saludo desde Cantabria.
    http://faunacompacta.blogspot.com.es/

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  2. Gracias German, coincidimos en el curso "Ecología de Aves, Tortugas y Mamíferos Marinos" ¿no?... si eres quien creo recordar. Un saludo y que vaya todo muy bien por Cantabria.

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Tus comentarios a las entradas siempre son bienvenidos, trataré de contestar a todos ellos.



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