sábado, 8 de octubre de 2022

Guía de las Aves de La Rioja

Ya está presentada y a la venta nuestra guía de las Aves de La Rioja. Una publicación a la que 6 amigos hemos dedicado nuestros ratos libres de los últimos 5 años y que, ahora, el Gobierno de La Rioja ha publicado en su colección de Guías de la Biodiversidad de La Rioja. Bien a gusto que nos hemos quedado.

Guía de las Aves de La Rioja.
Textos: Carlos Zaldívar Ezquerro, Ignacio Gámez Carmona, César María Aguilar Gómez, Óscar Gutiérrez Jiménez, Javier Robres Cabezón y Jesús Serradilla Rodríguez.
Diseño y maquetación: Camino Gil Alcalde.
Edita. Gobierno de La Rioja.
324 páginas
ISBN 978-84-8125-629-5

Descarga de previsualización del libro:

https://www.researchgate.net/publication/392208740_Guia_de_las_aves_de_La_Rioja

Guía de las Aves de La Rioja. Portada.

Guía de las Aves de La Rioja. Contraportada.

Guía de las Aves de La Rioja. Capítulo de introducción al medio natural de La Rioja.



 

Guía de las Aves de La Rioja. Fichas de especies: garceta grande y garza real.

Guía de las Aves de La Rioja. Fichas de especies: oropéndola europea y alcaudón dorsirrojo.


domingo, 11 de septiembre de 2022

El Ebro a través de su naturaleza

(Texto y fotos traídos del muro de mi Facebook personal. Publicado el 11 septiembre 2022)

«Ha sido como vivir un documental en directo» De esta forma tan elocuente resumió  uno de los miembros de Logrokayak el recorrido por el Ebro que ayer guié a los socios de ese club por un tramo del río en Agoncillo.

Logrokayak es un club de kayak de reciente creación, con sede en Logroño, que reman básicamente por ocio, un club “familiar” como ellos lo definen, lejos del deporte competitivo.

En este club tengo buenos amigos, así que me pidieron que les guiara un recorrido contándoles algo de eso que han oído que veo en el Ebro cuando voy en kayak. Cierta “fama” me precede.

Entre nosotros, ayer no vimos nada excepcional: el Ebro no es “Cabárceno”, pero sí está lleno de un diversidad de flora y fauna que hay que saber interpretar y descubrir… y para eso estaba yo allí.

A lo largo del día disfrutamos imaginando la vida de los tres grandes mamíferos acuáticos que hoy habitan aquí: la nutria, el visón europeo y el castor.

Buscamos excrementos de nutria en cada roca o tronco emergido y descubrimos su alimentación a base de peces y cangrejos. Del visón europeo conocimos como había colonizado la península  Ibérica en el siglo XX mientras se extinguía en gran parte de Europa.

Del castor vimos prácticamente todos los rastros para saber de su presencia: árboles comidos, rampas, huellas, marcajes de olor y lugares de alimentación. Obviamente, no vimos a ninguno de los tres ya que son mamíferos nocturnos, pero por la atención que ponían creo que llegaron a “sentirlos” y a imaginar la vida que llevan cuando nadie los ve.

Lo que sí vimos y disfrutamos fue del encuentro con las aves habituales de estos tramos: garzas reales, garzas imperiales, garcetas comunes, martinetes, cormoranes, azulones, martines pescadores, águilas calzadas, ruiseñores bastardos, papamoscas cerrojillos y lavanderas blancas.

También hubo tiempo para entrar en "madres" del río y en la desembocadura del Leza y aprender a reconocer la vegetación; y para saber de la vida oculta que queda bajo nuestros kayak: la de las especies de peces y de las desconocidas náyades de agua dulce.

Un día completo en el que hubo disfrute, risas y la “épica” que siempre imprimo a navegar por... ¡el río más caudaloso de España!

Ayer, con lo atareado que andaba no saqué ni una sola foto, pero para eso ya estaba ahí Juan Scorsese Orellana que hizo su contribución para recordar el día.


 

jueves, 25 de agosto de 2022

Pirineos (2022). Modo verano.

Destino cercano, Km casi 0, bueno... 0+300: Pirineo Central. Amplias zonas sin wifi (¡existen! afortunadamente) paisajes conocidos, algunos idealizados tras décadas sin pisarlos, otros por conocer.  Sin planes, solo dos semanas, una furgoneta, dos hamacas, cuatro pies trotones y un alijo de libros para gandulear.  Nada por obligación. No más de dos noches en un mismo sitio.

Mañanas soleadas, tardes de tormentas. «Anoche era un tigre y hoy soy un ratón». Tormentas, tormentas, tormentas… y así 5 días consecutivos. Granizan pelotas de ping-pong  y el techo de la furgoneta pierde su inocencia. Recuerdo el principio de la campana de Gauss por el que un rayo que cayera sobre un vehículo no socarraría a sus ocupantes. Los esfínteres no conocen la teoría. 

Pete Fromm, ha leído demasiados libros de hombres de las montañas y ahora anda pagando las consecuencias en una tienda de campaña: pasará todo el invierno cuidando huevas de salmón en Indian Creek. ¡Y con solo seis libros para siete meses! Como acto de empatía leo la historia del pintor de bosques en Islandia, donde apenas hay arbolado, y recorro los sótanos del mundo con Ander Izagirre.

De regreso a las cumbres encuentro pastos con flora agostada. El “espantabrujas” irradia su luz en los collados y el edelweiss da frío con solo mirarlo. Imagino los macizos calizos horadados como quesos de gruyer al ver fuentes y surgencias en sitios inverosímiles. Es mi primera vez en el corazón granítico del Pirineo y tengo la sensación de estar andando sobre una enorme encimera de cocina.

Ibones, pino negro, rododendros con las flores más secas que la mojama y gritos de marmota. Y en las horas centrales, los saltamontes no paran de dar la tabarra: estridulan luego existen. También existen las perdices pardillas, aunque para ello tienen que colaborar y alzar el vuelo de ese enebral que las acoge, y el mirlo capiblanco y el quebrantahuesos. Una diversidad de vida tan próxima que a veces nos llega a parecer “lo normal”. Basta mirarlo con ojos de Marcovaldo para descubrir el tesoro que son estos Pirineos. Hasta en agosto.

 

Aviso en la entrada del Camping de Pineta. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca

Valle de Pineta, modelado glaciar "de libro". P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Flores de acónito (Aconitum sp). Planta tan bella como venenosa. Valle de Pineta. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Arcyptera fusca. El amor está en el aire: «Estridula que algo queda». Valle de Pineta. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Carlina acanthifolia. "Espantabrujas". Clavados en las puertas de las casas de los pueblos del Pirineo su aspecto de gran sol hacía creer a sus habitantes que espantaba los malos espíritus de la noche. Valle de Pineta. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Tormentas, tormentas, tormentas... Puntuales como un reloj. Valle de Pineta. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Edelweiss o flor de las nieves (Leontopodium alpinum), un elemento alpino creciendo en los pastizales calizos. Valle de Pineta. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Atardecer sobre Bielsa. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Nueva generación de golondrinas comunes (Hirundo rustica) reclamando su ración a la hora del almuerzo. Bielsa. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Adelfilla (Chamaenerion angustifolium) floreciendo al frescor del río Cinqueta. San Juan de Plan. Huesca.
Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Adulto de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) sobrevolando el paso de la Inclusa. Plan. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Bordas de Viadós. P.N. Posets-Maladeta. San Juan de Plan. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Turberas con helechos, musgos y rododendros. P.N. Posets-Maladeta. San Juan de Plan. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Varibilidad de diseños de los caracoles Cepaea sp. P.N. Posets-Maladeta. San Juan de Plan. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Ibón Pixón. P.N. Posets-Maladeta. San Juan de Plan. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Inscripción en Casa de Domingo de Rin. Plan. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Gargantas del río Yaga. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Escuaín. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Tritón pirenaico (Calotriton asper) anfibio endémico de estas montañas. P.N. Posets-Maladeta. San Juan de Plan. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Fuenblanca. Cañón de Añisclo. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Esfinge de las lechetreznas (Hyles euphorbiae), el encanto de lo diminuto. P.N. Posets-Maladeta. Puerto Sahún. Huesca. Agosto 2022.Foto: César María Aguilar Gómez.

Centinela avisando a la colonia, voz en grito. Marmota alpina (Marmota marmota) extinguida en el Pirineo durante el último periodo posglaciar y reintroducida en la vertiente francesa en 1948. Cañón de Añisclo. P.N. Ordesa y Monte Perdido. Huesca. Agosto 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Sin libros no hay paraíso. Ni paraíso sin hamacas.

miércoles, 3 de agosto de 2022

La nación de las plantas (libro)

¿Son los ensayos necesariamente densos y tediosos? No lo creo. Y menos aún lo piensa el biólogo italiano Stefano Mancuso que me ha cautivado con este "destilado" de historial natural sobre la vida vegetal en el planeta. Tema que, además, se permite enlazar con muchas otras ideas de evolución, vida animal y hasta sociología o política actual, con una naturalidad y un hilo argumental de diez.

Mancuso utiliza un enfoque efectista: el enunciado de los artículos de una supuesta constitución de lo que sería la Nación de las Plantas. Si bien esta aproximación me pareció en un principio un tanto naif, enseguida me sedujo. Su ensayo es sintético, accesible y riguroso, una combinación que no siempre logran los libros de este género.

Una vez leí, escrito con bastante ironía, que el "secreto" para ser un auténtico pelma es quererlo contar todo. Mancuso está en las antípodas de esto. En la brevedad del libro está su mérito: extractar lo relevante y evitar el riesgo de resultar tedioso. Ya estoy deseando leer sus otros libros.

 

La nación de las plantas. Stefano  Mancuso. Galaxia Gutenberg. 2020. 120 pp

Artículo 1. La Tierra es la casa común de la vida. Su soberanía pertenece a todos los seres vivos. Foto: Lake Paradise. P.N. Marsabit. Kenia. Agosto 2021. César María Aguilar Gómez.

Artículo 2. La Nación de las Plantas reconoce y garantiza los derechos inviolables de las comunidades naturales en cuanto a sociedades basadas en las relaciones mutuas entre los organismos que las conforman. Foto: Podocarpus sp. Bosque montano. P.N. Rwenzori. Uganda. Agosto 2018. César María Aguilar Gómez.

Artículo 3. La Nación de las Plantas no reconoce jerarquías animales basadas en la centralización del mando y la concentración de funciones, sino que favorece las democracias vegetales difusas y descentralizadas. Foto: Palmera dum (Hyphaene thebaica). País Dogón. Mali. Enero 2016. César María Aguilar Gómez.

Artículo 4. La Nación de las Plantas respeta por igual los derechos de los seres vivos actuales y futuros. Foto: Mariposa Búho (Caligo sp). Morro Calzada. Moyobamba. Perú. Noviembre 2019. César María Aguilar Gómez.

Artículo 5. La Nación de las Plantas garantiza el derecho al agua, a la tierra y a la atmósfera limpias. Foto: Bosque de neblina. Laguna de los Cóndores. Perú. Noviembre 2019. César María Aguilar Gómez.

Artículo 6. El consumo de cualquier recurso no renovable queda vetado. Foto: Platycerium stemaria. P.N. Kibale. Uganda. Agosto 2018. César María Aguilar Gómez.

Artículo 7. La Nación de las Plantas no conoce fronteras. Todo ser vivo es libre de circular, desplazarse y vivir en ella sin limitación ninguna. Foto: Rosa de Jericó (Anastatica hierochuntica). P.N. Tassili N Ajjer. Argelia. Marzo 2022. César María Aguilar Gómez.

Artículo 8. La Nación de las Plantas reconoce y promueve el mutuo apoyo entre las comunidades naturales de los seres vivos como instrumento de convivencia y de progreso. Foto: Picozapato (Balaeniceps rex). Mabamba. Uganda. Agosto 2018. César María Aguilar Gómez.

miércoles, 29 de junio de 2022

Bibliotecas públicas y el metaverso (libros)

Marcelo, un buen amigo limeño, siempre me habla de la Biblioteca Nacional del Perú como su "máquina del tiempo". En ella encuentra libros para trasladarse a otras épocas y descubrir paisajes e historias reales que el tiempo engulló. El metaverso, imagino yo, debe ser acceder a esos "universos" por explorar de la mano de escritores y ensayistas y solo a cambio de un rato de lectura, aunque admito que Mark Zuckerberg no debe tener la misma idea del "invento".

Para mi, una de las entradas a ese "metaverso" son las bibliotecas públicas y, como Marcelo, también tengo una a mano. El otro día, vagando sin rumbo por algunas estanterías de la Biblioteca Pública de La Rioja, di con varios libros que no me defraudaron: las memorias de una española expatriada con su familia en los años 50 al Orinoco de Venezuela; las impresiones de Henry Beston, un escritor de naturaleza norteamericano, de un año de retiro a comienzos del siglo XX en las desoladas playas de Cabo Cob en Massachusetts; y hasta un viaje a la prehistoria de la mano del arqueólogo Peter Vilhelm Glob y su ensayo sobre hombres y mujeres de la Edad del Hierro hallados en turberas.

Norteamérica, Sudámerica y la Europa de hace dos milenios ¿Quién necesita otros metaversos?

El Orinoco y yo. Marisa Mestres. Ediciones Arcopress. 2014.

La casa más lejana. Henry Beston. Volcano Libros. 2019.

La gente de la ciénaga. Peter Vilhelm Glob. Editorial Marbot. 2012.

jueves, 23 de junio de 2022

Pirotecnia en el bosque

Primero ha sido un leve fogonazo blanco en mi visión periférica al conducir por un camino forestal; luego dos destellos más saliendo del negro sotobosque; y finalmente todo un despliegue de fuegos artificiales con sus trayectorias verticales saliendo del suelo.

En mayo, los gamones (Asphodelus sp) lanzan al cielo espigas de blancas flores estrelladas repletas de estambres de un naranja incandescente. Tratando de captar sus destellos me sumerjo en el campo de bengalas del que, en breve, solo quedaran sus frutos. Es ahora o nunca, la semana que viene el espectáculo habrá acabado. «Más vale llegar a tiempo que rondar cien años».

Sotobosque de robledal cubierto de gamones (Asphodelus sp). Nestares (La Rioja). Mayo 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Inflorescencias de gamón (Asphodelus sp). Nestares (La Rioja). Mayo 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Inflorescencias de gamón (Asphodelus sp). Nestares (La Rioja). Mayo 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Detalle de la espiga flora del gamón (Asphodelus sp). Nestares (La Rioja). Mayo 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.

Detalle de flores del gamón (Asphodelus sp) con sus estambres naranjas. Nestares (La Rioja). Mayo 2022. Foto: César María Aguilar Gómez.


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